febrero 15, 2025
El despliegue bio-espiritual que experimentamos en este tiempo presente en la tierra es esencialmente único para las condiciones actuales del desarrollo evolutivo físico y espiritual de la tierra y el ser humano. Es decir, estamos viviendo un tiempo que no se volverá a repetir, y al mismo tiempo estamos experimentando la resurrección de una sabiduría que ya estuvo en nuestras manos hace mucho, mucho tiempo.
Hay algo que se mueve en y a través de la conciencia, algo inmortal e infinitamente superior a las leyes de la materia, e incluso de la propia mente. Entendemos, pues, la mente como una manifestación primaria de lo Eterno, o Dios. La mente es instrumento, así como el cuerpo, así como todas las formas superiores o inferiores manifestadas. La causa sin causa, el vacío que todo lo contiene, está presente, y nuestro encuentro con tal fenómeno disuelve nuevamente los velos y capas de separación y el olvido.
Obviamente, tal conocimiento, una vez adquirido no por la mente, como una vaga y borrosa idea o concepto, sino, vivida por el cuerpo, sentida y reconocida como algo que Permea la materia, es cuando el juego se descubre, cuando el observador y el observado, se unen, cuando el viaje termina porque el viajero entiende que no hay fin.
Aquí, en el reino de la infinita posibilidad, el gran Campo Unificado se descubre, y la identidad personal se conecta a la identidad colectiva y cósmica, ejerciendo así un rol superior en el desarrollo y progreso del mundo. Aquí mora el Mago, el sabio silencioso que, a través de él, ha brotado la semilla divina y su columna vertebral se ha convertido en un Axis Mundi individualizado.
El pensamiento y toda la dimensión del intelecto se sintoniza con un flujo superior de inteligencia, y el Mago entiende que él no es dueño de lo que piensa, y que no es custodiado or aquello aquello que piensa. Esta libertad nos permite atravesar la realidad ilusoria de la condicionalidad, y permitir ser pensados por nuestra naturaleza superior, ser guiados por la voz pura del pensamiento, que carece de sustancia, pero abre la percepción más allá de la limitación. en Esta naturaleza más refinada de la mente, no exista la influencia del mundo material y sus leyes, y hasta podría decirse, no tiene nada que ver con la forma en cómo la mente moderna humana está configurada. Estamos ante un fenómeno de la conciencia que está orquestrado por un impulso que viene del futuro, y sin embargo, debido a la capacidad humana de transcender tiempo, espacio y materia, no hay relatividad ni linearidad cuando entramos en el Campo Unificado.
Entrarás en una sinergia secreta, conocerás una marea de energías, inteligencias y expresiones que están muy por encima del lenguaje, la forma y el tiempo, pero que, con el servicio de la intuición, en cada experiencia interna y externa que vivas, podrás ver ampliamente, más allá de los confines de la mente y el cuerpo, y conocerás las verdaderas razones por las que ocurren estas cosas. Habitas en el campo cuántico donde los hilos del destino convergen y donde nuevas realidades surgen y viajes realidades se disuelven. En términos Alquímicos, esto es la Prima Materia, la esencia de todo lo manifestado, es el caos primario, desde donde el orden se genera, el potencial puro, crudo e inadulterado de la conciencia, la semilla esencial a partir de la cual todas las formas, ya sean físicas o mentales, se manifiestan.
Todos los caminos llevan a Dios, Pues la Gran Mente vive en y a través de todas las cosas. Todo es pensado por esta Gran mente, el arquitecto cósmico, auto-creado del vacío. Esta revelación nos debe de calar tan adentro, mientras aplicamos el principio hermético “como es adentro, es afuera” que entendemos que nosotros mismos también somos seres auto-creados, y que todas las formas, ideologías, y proyecciones que han tratado de definir y delimitar nuestra expresión original y divinas, no son más que cascaras vacías, ilusiones. Pues solo será a través de nuestra disolución de todas las expresiones que no representan la verdadera forma de nuestro ser superior, que podremos verdaderamente poseer el elixir de la vida, el corazón purificado y rectificado de tal manera, que re-crearemos una identidad, una expresión, que están en perfecto balance y equilibrio con los principios y las leyes universales, haciendo que nuestra voluntad y la voluntad divina sean una y la misma, que el arriba y el abajo sean uno, y lo mismo.
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